Municipio al sureste de Liébana, limitando, al sur, con Palencia; entre Polaciones, al este, y Vega de Liébana, al oeste, -y en su norte, a Cabezón; tiene una extensión de 70 kms2, en la que habitan, a penas, 400 vecinos, distribuidos en diez pequeños pueblos (Avellanedo, Barreda, Caloca –el 2º más habitado-, Cueva, Lerones, Lomeña, Obargo, Pesaguero –la capital y el más habitado-, Valdeprado y Vendejo). Es una zona de gran belleza, muy montañosa, pero con ricos pastos y abundantes bosques; el río Bullón y su afluente el Vendejo –que se le une en Pesaguero y, ambos, van al Deva, en Ojedo- recorren, formando un estrecho valle, el municipio. La carretera que comunica con el norte de Liébana y va a Palencia, une este municipio con el de Polaciones; y en esta comunicación se encuentra el Mirador del Jabalí, que domina parte de la comarca, toda la cabecera del valle de Valdeprado, como se denominó al actual municipio –y, en su fondo, los Picos de Europa.
Se le supone habitado ya en el Paleolítico, aunque los pocos hallazgos de sus cuevas, no permitan muchas precisiones; por algunos, se mantiene la creencia de ser zona de origen de los primitivos cántabros y de su enfrentamiento con los romanos. Ya en el medievo, se sabe que el Valle de Valdeprado pertenecía a la Merindad de Liébana y que, muchos de sus pueblos, estaban ligados a Santa María de Piasca y, con ella, más tarde, al Monastrerio de Sahagún de Campos; no se libraron de la dependencia del señorío de linajes locales; y, ya en el XV, parte de la zona se somete al dominio de la Casa de la Vega, más tarde, Marqueses de Santillana y, luego, Duques del Infantado –con largo dominio hasta el XIX. En el Trienio Liberal, al constituirse los Ayuntamientos, se delimitan Pesaguero y Cabezón de Liébana y, desde 1835, adquieren la extensión que hoy presentan.
Esta historia deja testimonio en los monumentos que aun conserva el municipio. En lo religioso, quedan vestigios de un tardío románico en algunas iglesias y ermitas; ocurre así, en Caloca, en la ermita de la Asunción, con orígenes en el siglo XIII, con espadaña, puerta de arquivoltas y canecillos; en la iglesia de Avellanedo, gótica, pero con restos del románico; San Juan Bautista, de Lomeña, con restos románicos en su interior (aunque tenga estructura del XIX); Lerones, también los tiene; del XVIII, hay varios templos (Pesaguero, Barreda, Cueva, Obargo, o Vendejo). En lo civil: una Casona en Valdeprado, del XVII, con dos escudos de extraños guerreros indios; aquí, también, una Casona del XVIII; en Caloca y Vendejo, también hay Casonas del XVIII; además, existen dos hórreos, en Valdeprado y en Avellanedo, –muy escasos en Cantabria; finalmente, destaquemos la belleza rural del caserío de algunas de sus aldeas, como es el de Caloca.
Es un municipio plenamente rural, que aun vive inmerso en una economía basada en el sector primario (casi su 50%), como su agricultura y su ganadería de montaña. El sector terciario, el de los servicios, empieza a despuntar y, ya existe, en él, el turismo rural.
| FIESTAS LABORALES AÑO 2012 |
|---|
| •2 de Mayo (Miércoles) | La Santuca | | •16 de Agosto (Jueves) | San Roque |
| OTRAS FIESTAS EN EL MUNICIPIO |
|---|
| En Pesaguero: San José en Marzo, San Isidro en Mayo, San Pedro en Junio, En Lerones: El Carmen en Julio, En Caloca: Santiago Apostol en Julio, En Lerones: Santiago Apostol en Julio, En Cueva: San Esteban en Agosto, En Valdeprado: La Asunción en Agosto, En Pesaguero: Nuestra Señora de la luz en Septiembre, |
Datos del Ayuntamiento: Telefono 942735083 Fax 942735083 página web
|